Se cierra el año. Además de proyectos pendientes, en la oficina muchas veces quedan grietas entre colegas y profesionales. Arranca otro año, ¿cómo podemos iniciarlo con mejores relaciones laborales? María del Carmen Vega, master coach profesional, explica que todo se puede solucionar con más conversación, como en situaciones familiares. Directora de la Escuela Internacional de Coaching, que el miércoles a las 19 en el Hotel Metropol dará una charla sobre formación en coach, Vega señala a LA GACETA algunos puntos para mejorar las relaciones laborales:
• Crear conciencia: tomar posición del aquí y ahora. Tener la capacidad de aceptar al otro y a sí mismo como diferentes, desde un lugar de total respeto. Las preguntas que podemos hacernos son: ¿quién estoy siendo en esta relación? ¿Desde que lenguaje, emoción o estado de ánimos interactuo con el otro? ¿Qué tengo disponible en esta relación? ¿Qué no tengo? ¿Estoy dispuesto a transformarla?
• Separar hechos de interpretaciones: “observar los hechos” puntuales que influyeron en el espacio relacional; ejemplo: “Juan no entrega el informe en término” ¿Siempre? ¿A veces? ¿Solo una vez?. “Examinar los juicios involucrados y sus fundamentos”; ejemplo: “Juan es siempre irresponsable y no entrega los informes”: Podríamos examinar los fundamentos que encontramos para emitir los juicios que nos conducen a efectuar la acusación que está involucrada. Al hacerlo, puede suceder que descubrimos que, reexaminada la situación correspondiente, la persona a quien acusamos no es del todo responsable de lo que sucedió; o si.
• Preguntarnos, ¿qué quiero que pase con esta relación?
• Diseñar una conversación donde podamos expresarnos y permitirle al otro hacerlo, dando espacio a la pregunta: ¿qué interpretaciones hacemos de lo sucedido a través del tiempo? Luego podremos hacer un reclamo efectivo (para eliminar la causa del resentimiento). También una declaración de perdón. Cuando perdonamos solamente nos estamos comprometiendo a cerrar una determinada conversación acerca del pasado y a no usarla en contra de una determinada persona en el futuro. O, finalmente, una declaración del término de la relación. A veces podríamos juzgar que el daño que nos han ocasionado es tan inaceptable que no tiene sentido mantener una relación con esas personas. La magnitud del daño producido nos puede hacer concluir que ni el reclamo, ni el perdón, serán suficientes para restablecer nuestra relación con ella
• Recomponer la relación: hacernos cargo desde nuestro compromiso en cerrar las conversaciones con el pasado y crear una nueva relación, con nuevos acuerdos, nuevas conversaciones, nuevas maneras de ser en relación con otros.